Saltar al contenido
Reservar

Entender la empresa antes de intervenir en ella.

Trabajamos con unas reglas que no cambian de un encargo a otro.

Las reglas de la casa.

Valen en cualquier encargo, sea del tamaño que sea, y las conoces antes de firmar.

  • Mirar antes de actuar

    No implantamos nada sin entender el proceso y a quien lo hace cada día.

  • Lo más simple que funcione

    Si una regla basta, no ponemos IA. Subimos de complejidad solo cuando lo simple se queda corto.

  • Medimos antes y después

    En la misma unidad. Si algo no se puede medir, lo decimos antes de empezar.

  • Alcance cerrado

    Alcance, plazo y precio por escrito antes de empezar. Sin facturar por horas.

Cinco dimensiones que miramos siempre.

Para que la IA trabaje en un área de tu empresa tienen que estar bien cinco cosas, y ninguna es el modelo. Antes de actuar comprobamos cuáles lo están, cuáles faltan y por dónde empezar.

  • Estrategia

    La dirección sabe qué cambiar y quién decide.

    El cambio se mide en horas, en errores o en plazos, y alguien con tiempo y mandato lo empuja. Esta dimensión acota las demás: de aquí sale el área de la empresa que se analiza.

    Qué miramos

    • Qué cambiar y en qué unidad
    • Quién lo empuja y cuántas horas tiene
    • Qué se ha probado ya y por qué se paró
  • Datos

    El dato existe y se sabe dónde está.

    Para que un sistema trabaje, el dato tiene que tener un sitio con nombre y llegar siempre en el mismo formato. En muchas empresas vive en hojas de cálculo, en el correo y en WhatsApp, y ordenarlo suele ser la primera intervención.

    Qué miramos

    • Dónde se captura cada dato y quién lo mete
    • Si llega en un formato fijo o cada vez de una manera
    • Si se puede exportar o consultar desde otro sistema
  • Personas

    Quien hace el trabajo está dentro del proyecto desde el primer día.

    Alguien de dentro se queda como responsable de que lo implantado siga vivo. Si parte del equipo ya usa la IA por su cuenta, eso dice por dónde empezar.

    Qué miramos

    • Quién hace el trabajo y qué sabe que no está escrito
    • Qué herramientas de IA se usan ya, con qué cuentas y con qué datos
    • Quién será el responsable interno y qué reglas de uso hay
  • Procesos y resultados

    Los procesos se pueden contar como pasos y se miden antes y después.

    Un proceso se puede automatizar cuando dos personas lo harían igual y está claro qué parte es regla y qué parte necesita criterio. Se da por hecho cuando se mide, en horas a la semana y en la misma unidad, y cuando alguien lo cuida si cambia algo.

    Qué miramos

    • Si el proceso está escrito o vive en la cabeza de alguien
    • Qué parte es regla y qué parte necesita criterio
    • Cuántas horas cuesta hoy a la semana y quién lo cuidará después
  • Control y seguridad

    Está fijado qué hace la IA sola y quién tiene las llaves.

    Antes de construir se decide hasta dónde llega el sistema por su cuenta (consulta, recomienda, redacta o envía) y quién confirma. Las cuentas, las claves y los datos son tuyos, y cada herramienta cumple con la protección de datos y con la normativa europea de IA.

    Qué miramos

    • Qué puede hacer el sistema solo y qué confirma una persona
    • Quién tiene cada acceso y cómo se revoca
    • Qué datos personales se tratan y qué obligaciones legales aplican

Las cinco se miran juntas, en el área que la estrategia haya acotado.

Cuánto miramos depende de lo que traigas.

Las cinco dimensiones son las mismas en todos los casos. Lo que cambia es cuánto hay que mirar, y eso lo marca la primera: con la estrategia clara y un alcance concreto, se resuelve en poco; si hay que mirar la empresa entera, lleva más.

  1. Vienes con algo concreto

    Dentro del propio servicio

    Un proceso claro y un objetivo definido. Miramos lo justo para no automatizar a ciegas, como primer paso del servicio que toque.

  2. Quieres ordenar un área

    El diagnóstico, sobre un área

    Administración, comercial, operaciones. Entrevistas, análisis y un plan para esa área, en un plazo de hasta dos semanas.

  3. No sabes por dónde empezar

    El diagnóstico, sobre toda la empresa

    Miramos la empresa por áreas y ordenamos por dónde conviene empezar. Lleva más tiempo, y el plazo se fija antes de empezar.

Si en la primera llamada el caso está claro, vamos directos al servicio. El precio es siempre cerrado y por escrito, y depende del alcance.

Lo que hace distinto nuestro diagnóstico.

Cuando hay mucho que mirar, el diagnóstico se contrata como un servicio aparte. Su resultado es útil con o sin nosotros.

  • El plan se construye contigo

    La hoja de ruta se corrige con la dirección antes de darla por buena, para que sea un plan que habéis construido juntos.

  • Cada proceso, medido antes

    Cada proceso sale calificado por lo difícil que es de automatizar y con sus horas de partida. Es lo que permite medir después en la misma unidad.

  • También dice qué no hacer

    El informe lleva una sección con lo que no conviene automatizar. Si no hay volumen suficiente, te lo decimos antes de firmar.

El diagnóstico, como servicio

Tus datos, en claro.

Estos son nuestros compromisos, y van por escrito en cada contrato.

  • Dónde se tratan

    En servidores de la Unión Europea.

  • Sin entrenar con ellos

    Trabajamos con acuerdos que impiden usar tus datos para entrenar modelos.

  • De quién es todo

    Las cuentas, las claves y los datos son tuyos. Si dejamos de trabajar juntos, todo sigue funcionando sin nosotros.

  • Con qué normas

    RGPD y normativa europea de IA: clasificamos el riesgo de cada caso antes de construirlo.

En el día a día

  • Antes de construir

    Fijamos por escrito qué datos salen de la empresa, qué hace el sistema solo y qué confirma una persona.

  • Cuentas de empresa

    Herramientas con cuentas de la empresa, nunca personales, y accesos que se pueden revocar.

  • Reglas por escrito

    Qué no se pega nunca en una herramienta de IA y qué se revisa antes de enviar. Las dejamos escritas para tu equipo.

  • Una persona de contacto

    Para cualquier duda de privacidad, escribe a contacto@ainest.es.

Lo que nos suelen preguntar.

¿Por dónde se empieza?

Por una llamada de 30 minutos sobre cómo trabaja hoy la empresa. Si el caso está claro, proponemos un servicio directo; si hay más que mirar, un diagnóstico del tamaño que haga falta.

¿Tenemos que saber qué queremos antes de llamar?

No hace falta. Casi nadie llega con el problema definido; llega con la sensación de que algo cuesta más de lo que debería. Definirlo es parte del trabajo.

¿El diagnóstico es obligatorio?

No. Mirar antes de actuar sí, pero cuando vienes con algo concreto lo hacemos dentro del propio servicio. El diagnóstico se contrata aparte cuando hay que ordenar un área o la empresa entera.

¿Nuestros datos están preparados para la IA?

Casi nunca del todo, y no hace falta que lo estén para empezar. Miramos qué datos existen, dónde viven y en qué estado; la primera intervención suele incluir ponerlos en orden para el proceso que toca.

¿Cuánto dura un proyecto?

Depende del alcance, y el plazo se fija por escrito antes de empezar. Un diagnóstico sobre un área, hasta dos semanas. Un proceso automatizado, de dos a cuatro. Un agente, de cuatro a seis. Lo más amplio se hace por fases, y cada fase se cierra antes de abrir la siguiente.

¿Cuánto cuesta?

Cada servicio tiene un precio cerrado que conoces antes de firmar, y depende del alcance. No facturamos por horas.

¿El diagnóstico es gratis?

La llamada sí. El diagnóstico, cuando se contrata aparte, tiene precio cerrado y su resultado es tuyo aunque no sigas con nosotros.

¿Qué pasa con nuestros datos?

Son tuyos, igual que las cuentas y las claves. Fijamos por escrito qué datos salen de la empresa y dónde se tratan. Lo tienes más arriba, en Tus datos.

¿Dependeremos de vosotros después?

Todo lo que construimos queda documentado y es propiedad de la empresa. Si dejamos de trabajar juntos, sigue funcionando sin nosotros.

¿Trabajáis con cualquier sector?

El método es el mismo en cualquier sector; lo que cambia es el proceso concreto. Trabajamos con empresas de entre diez y doscientas cincuenta personas con procesos administrativos, comerciales u operativos que se repiten.

¿Qué herramientas utilizáis?

Las que la empresa ya tiene, cuando sirven, y herramientas estándar que no la atan a un proveedor. Cuando un proceso se resuelve con lógica convencional, sin inteligencia artificial, lo resolvemos así.

¿Y si no funciona?

Antes de construir pactamos una métrica y tomamos la foto de partida. Si al mirar no vemos por dónde empezar, te lo decimos y no seguimos.

¿Qué tarea se lleva más horas de las que debería?

Cuéntanoslo en una llamada de 30 minutos, sin coste ni compromiso. Te decimos por dónde empezaríamos, o si no lo vemos claro.